Durante el desarrollo de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el vicepresidente de Colombia, José Manuel Restrepo, instó a la comunidad internacional a despolitizar la protección de los derechos humanos para garantizar un sistema riguroso y equitativo para todas las naciones. Asimismo, la representación colombiana manifestó de forma abierta el respaldo de su Gobierno hacia un cambio político en Venezuela.
Al asumir la vocería para dar lectura al discurso oficial preparado por el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, el vicepresidente hizo hincapié en la necesidad de que los organismos multilaterales adopten un estándar uniforme de exigencia y neutralidad.
Durante su intervención ante el pleno internacional, Restrepo enfatizó que la credibilidad de la arquitectura global de derechos humanos depende de su capacidad para mantenerse al margen de sesgos ideológicos y presiones de carácter político.
“Nuestro deber consiste en evitar que la política debilite la defensa de los derechos humanos. Si queremos que el sistema sea respetado, tiene que ser serio, tiene que ser coherente y exigente con todos”, aseveró el funcionario en representación del Estado colombiano.
El vicemandatario subrayó que el objetivo de Colombia es impulsar una agenda en la materia que resulte “creíble”, asegurando que esto solo se conseguirá en la medida en que los países mantengan una postura alineada con principios éticos sólidos y constantes.
En el marco de este pronunciamiento sobre el respeto a las libertades fundamentales en la región, la delegación colombiana expuso la perspectiva de la administración frente a la crisis institucional que atraviesa el país vecino.
Restrepo hizo explícita la expectativa del Ejecutivo sobre el rumbo político de esa nación, manifestando un apoyo directo a un cambio de régimen por la vía institucional:
“En este sentido confiamos en una transición democrática en Venezuela, pronta, segura y profunda”, concluyó el vicepresidente ante el auditorio de la ONU.







