La Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó este viernes por aclamación una nueva resolución que insta formalmente al Gobierno de Nicaragua a celebrar elecciones transparentes, liberar de manera inmediata e incondicional a todos los presos políticos y restablecer el orden democrático en el país centroamericano.
La medida fue adoptada en Washington durante una reunión extraordinaria en la sede del organismo hemisférico. En el documento, los Estados miembros acordaron exigir al régimen nicaragüense una serie de acciones orientadas a revertir el deterioro institucional de los últimos años.
En primer lugar, el organismo multilateral demandó la convocatoria a un proceso electoral transparente y justo, respaldado por la presencia de observadores internacionales independientes que permitan garantizar el pleno respeto a la voluntad popular.
Asimismo, la resolución hace un llamado urgente a la liberación incondicional de todos los opositores, líderes religiosos, periodistas y activistas arbitrariamente encarcelados, exigiendo además el esclarecimiento del paradero de las personas desaparecidas y la restitución de los derechos civiles, políticos y de nacionalidad a quienes han sido despojados de ella.
Finalmente, los Estados miembros urgieron al restablecimiento de la separación de poderes y de la institucionalidad democrática.
Aunque el Gobierno de Nicaragua concretó su salida formal de la OEA en noviembre de 2023, la organización recordó que el Estado nicaragüense sigue estando sujeto al cumplimiento de las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos y tratados multilaterales suscritos con anterioridad.
La aprobación unánime de esta resolución refleja que la crisis nicaragüense se mantiene en la agenda prioritaria de la diplomacia regional. Aunque el gobierno de Managua opera sin representación ante la OEA y ha ignorado pronunciamientos anteriores, la presión colectiva busca fijar un estándar mínimo de exigencia multilateral y evitar el aislamiento absoluto de las víctimas y de las organizaciones civiles que continúan denunciando abusos desde el exilio.







