En un hecho de alta trascendencia geopolítica y diplomática, Venezuela formalizó su reingreso con pleno derecho a la Unión Interparlamentaria (UIP) durante la celebración de su 153.ª Asamblea, que tiene lugar entre el 5 y el 9 de octubre en Arusha, Tanzania. El anuncio fue realizado por el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, a través de su cuenta en la red social X. La delegación venezolana que representa al Parlamento en este histórico foro mundial de diplomacia parlamentaria está encabezada por la segunda vicepresidenta del Poder Legislativo, Grecia Colmenares, junto al diputado opositor José Gregorio Correa.
Para comprender el impacto de esta reincorporación, es preciso recordar que desde el año 2017 la representación parlamentaria venezolana ante la UIP enfrentó serias trabas e impugnaciones a raíz de la polarización política interna y la controversia institucional en el país. Durante ese ciclo de desacuerdos, el Consejo Directivo del organismo multilenguaje mantuvo bajo observación y suspensión los derechos de voto y representación plena del Parlamento venezolano, condicionando la vocería oficial en las asambleas globales. No obstante, mediante misiones de observación, diálogos técnicos y el establecimiento de la actual legislatura nacional, se consolidó un proceso de acercamiento institucional que culmina hoy con el restablecimiento total de la voz, el voto y la participación activa del país en todas las comisiones permanentes del organismo.
El retorno de la Asamblea Nacional con plenos derechos a un organismo integrado por más de 180 parlamentos del mundo representa un contundente paso hacia la legitimación internacional y el fortalecimiento de la diplomacia parlamentaria. Este hecho permite al Estado venezolano superar definitivamente esquemas de aislamiento multilateral, abriendo canales directos de diálogo y negociación en temas globales de primer orden como la paz, la mediación, la ciberseguridad y el desarrollo sostenible.
Asimismo, esta reincorporación restituye el rol de Venezuela dentro del Grupo de América Latina y el Caribe (GRULAC) en la UIP, posibilitando la articulación de propuestas conjuntas y de consenso regional. La presencia plural de la delegación en Tanzania —que integra tanto a voceros de la directiva como a diputados de la oposición— refleja una dinámica de coexistencia legislativa que proyecta hacia la comunidad internacional un mensaje de reinstitucionalización y vocación pacífica frente a los grandes desafíos continentales e internacionales.







