Un terremoto de magnitud 7,6 estremeció este día a Panamá y provocó que numerosos habitantes de la capital abandonaran sus viviendas como medida de precaución. Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre víctimas ni daños materiales de consideración.
El movimiento telúrico generó preocupación en varios países de la región debido a la posibilidad de que se produjeran variaciones anormales en el nivel del mar. Ante este escenario, se emitieron alertas y avisos preventivos relacionados con una posible amenaza de tsunami para Ecuador, Colombia, Nicaragua, Panamá y Guatemala.
En las primeras informaciones difundidas tras el sismo, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) estimó que la magnitud del evento había alcanzado los 8,0 grados. Sin embargo, luego de revisar los registros sísmicos disponibles, el organismo ajustó la cifra a 7,6.
El temblor fue percibido con intensidad en distintos sectores de Panamá, especialmente en la capital, donde ciudadanos salieron de sus casas y edificios ante el temor de posibles réplicas. Equipos de emergencia y organismos de protección civil permanecieron atentos para evaluar la situación y atender cualquier eventualidad.
Las autoridades recomendaron a la población mantenerse informada a través de canales oficiales, evitar acercarse a las zonas costeras mientras permanecieran vigentes las alertas y seguir las instrucciones de los cuerpos de seguridad y rescate.
Aunque no se habían confirmado víctimas ni destrozos, las instituciones competentes continuaban con las labores de monitoreo y evaluación. También se mantenía la vigilancia sobre el comportamiento del mar en los países incluidos en los avisos preventivos, mientras los especialistas determinaban el alcance real de la amenaza.







