En el marco de las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI), el vicepresidente sectorial de Economía y gobernador ante el FMI, Calixto Ortega Sánchez, presentó los balances y perspectivas del plan económico nacional, destacando que el país acumula un ciclo ininterrumpido de 22 trimestres de recuperación y crecimiento productivo.
Durante su intervención, el funcionario resaltó el reencuentro de la delegación venezolana con los organismos multilaterales y el sistema financiero internacional, inscribiendo estos avances en una estrategia orientada a la estabilidad macroeconómica y al bienestar de la población.
El programa económico del Ejecutivo Nacional se apoya fundamentalmente en cuatro pilares de carácter técnico, comenzando por el impulso a la producción de hidrocarburos y minería para la generación de divisas. A ello se suma la asignación estratégica de los ingresos fiscales para la rehabilitación de los servicios públicos esenciales, la reducción de la inflación a un rango de dos dígitos junto a la reestructuración de la deuda para reincorporar al país al sistema internacional, y la simplificación de trámites administrativos para dinamizar la actividad económica.
Ortega Sánchez enfatizó que la dinámica actual se distingue por una mayor diversificación productiva, con especial énfasis en el sector alimentario, donde la mayor parte de la oferta nacional es hoy de origen local gracias al respaldo del sector agrícola e industrial. En este sentido, señaló que los ingresos provenientes de la recuperación petrolera y minera continuarán destinados al desarrollo industrial, la consolidación de la soberanía alimentaria y la atención del empleo informal generado en la última década.
Respecto a la política monetaria, el Vicepresidente Sectorial ratificó que el objetivo central del plan radica en el fortalecimiento del bolívar como moneda nacional, sustentado en la salud fiscal, el crecimiento productivo y el incremento sostenido de las reservas internacionales. A medida que se avance en la estabilidad monetaria y la reinserción bancaria global, el programa prevé una remonetización progresiva donde la moneda local cubra la totalidad de las transacciones internas, reservando el uso de divisas extranjeras exclusivamente para operaciones del comercio internacional.







