Este domingo 18 de octubre se desarrolla en todo el territorio nacional la Segunda Consulta Popular Nacional, una jornada de participación ciudadana en la que las comunidades venezolanas eligen directamente los proyectos destinados a atender sus principales necesidades.
El proceso se organiza mediante los consejos comunales y las comunas, espacios en los que los habitantes debaten, formulan y postulan propuestas antes de someterlas a votación. De acuerdo con los registros de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), para esta edición fueron presentados más de 37.200 proyectos en distintas áreas de interés comunitario.
Entre las opciones disponibles destacan las iniciativas relacionadas con los servicios públicos, un sector que históricamente concentra más del 45 % de los proyectos postulados en consultas anteriores. Estas propuestas buscan mejorar las condiciones básicas de vida en las comunidades, mediante soluciones vinculadas con el acceso y funcionamiento de servicios esenciales.
También figuran proyectos de infraestructura y vialidad, orientados a la recuperación de calles, caminos, espacios comunitarios y otras obras destinadas a fortalecer la conectividad local. A estas propuestas se suman iniciativas de economía local y atención social, enfocadas en promover la actividad productiva, generar oportunidades y contribuir al bienestar de los habitantes.
La normativa de la jornada establece que pueden votar todos los ciudadanos venezolanos mayores de 15 años. Para ejercer este derecho, los participantes deben acudir al centro habilitado correspondiente a su circuito comunitario y presentar su cédula de identidad laminada, incluso si se encuentra vencida.
Asimismo, los electores tienen la posibilidad de consultar previamente la ubicación de su centro de votación y conocer los proyectos postulados en su comunidad a través del portal oficial del Consejo Nacional Electoral (CNE): consultapopular.cne.gob.ve.
La Segunda Consulta Popular Nacional representa un mecanismo para que las comunidades definan de manera directa las obras y programas que consideran más urgentes. Con la participación de los ciudadanos, las propuestas seleccionadas podrán orientarse hacia la atención de necesidades concretas y el fortalecimiento de la organización comunitaria en todo el país.







