El arzobispo metropolitano de Caracas, monseñor Raúl Biord, presidió una misa en la Iglesia de la Divina Pastora y llamó a la comunidad a mantener la esperanza, orar por el papa León XIV y acompañar a las personas afectadas por los recientes movimientos sísmicos.
Desde la Iglesia de la Divina Pastora, en Caracas, monseñor Raúl Biord, arzobispo metropolitano de la capital venezolana, presidió una celebración eucarística con motivo del primer aniversario de la canonización de san José Gregorio Hernández y santa Carmen Rendiles.

La ceremonia reunió a fieles que acudieron para honrar la memoria y el legado espiritual de los dos santos venezolanos, considerados referentes de fe, servicio y entrega a los más necesitados. Durante la homilía, el prelado destacó la importancia de mantener vivos sus ejemplos y de convertir la devoción en acciones concretas de solidaridad, especialmente en momentos de dificultad.
Monseñor Biord invitó también a la comunidad católica a elevar sus oraciones por la salud del papa León XIV. El arzobispo pidió acompañar espiritualmente al pontífice y expresar unidad en torno a su ministerio, al tiempo que exhortó a los creyentes a fortalecer la confianza y la esperanza.
Otro de los motivos presentes en la celebración fue la situación de las personas afectadas por el doblete sísmico registrado durante este año. El arzobispo manifestó su cercanía con las familias que han sufrido pérdidas, daños materiales o momentos de angustia a causa de los movimientos telúricos, y llamó a promover la ayuda fraterna y el acompañamiento a las comunidades damnificadas.
La misa se desarrolló en un ambiente de recogimiento y oración. La conmemoración no solo permitió recordar el primer aniversario de la canonización de san José Gregorio Hernández y santa Carmen Rendiles, sino que también sirvió como espacio para renovar el compromiso de la Iglesia con quienes atraviesan situaciones de enfermedad, emergencia o vulnerabilidad.
Al finalizar la celebración, quedó planteado un mensaje de unidad y solidaridad: seguir el ejemplo de los santos venezolanos mediante la atención al prójimo, la oración por quienes enfrentan dificultades y la disposición a colaborar con las personas y comunidades que necesitan apoyo.







