La convivencia cotidiana con el dólar se afianzó en Venezuela tras el apagón nacional del 7 de marzo de 2019, en medio de una economía que comenzó a recurrir cada vez más a divisas para realizar pagos y fijar precios. Esa dolarización transaccional alcanzó su punto más alto en marzo de 2021, cuando el dólar representó el 67 % de los pagos comerciales, según los datos citados durante una presentación sobre el panorama económico del país.
Hoy, la posibilidad de ampliar el uso formal de la moneda estadounidense vuelve a ocupar espacio en el debate. Aunque representantes del Ejecutivo han sostenido que la dolarización no es el camino, el economista Asdrúbal Oliveros considera que el contexto actual merece atención. “Es relevante entender que, bajo la nueva relación que tenemos con Estados Unidos, esto es una posibilidad real”, afirmó.
Oliveros, analista y académico egresado summa cum laude de la Universidad Central de Venezuela, no prevé que el bolívar desaparezca. En cambio, planteó que en los próximos meses podría avanzar un esquema en el que ambas monedas circulen con mayor libertad y bajo reglas establecidas. “Muy probablemente nosotros veamos […] no la eliminación del bolívar, no creo que eso ocurra, pero sí un proceso donde tanto el bolívar como el dólar sean monedas reguladas y que puedan circular con total libertad en Venezuela”, señaló.
El economista hizo estas declaraciones durante la presentación de un convenio entre la plataforma tecnológica financiera Qash y Augustus Bank, encuentro en el que expuso su visión sobre la economía venezolana. Entre los aspectos que destacó figuran la posibilidad de que la banca otorgue préstamos en dólares y el desarrollo de un ecosistema financiero que integre operaciones en bolívares y en divisas.
A su juicio, herramientas como las ofrecidas por Qash junto con otras soluciones que puedan surgir podrían tener un papel relevante si se consolida un modelo de mayor circulación del dólar. Oliveros también sostuvo que la idea cuenta con respaldo ciudadano: citó una encuesta realizada en mayo, según la cual el 57 % de los consultados manifestó estar a favor de la dolarización.
El futuro, de acuerdo con su análisis, no necesariamente pasa por sustituir una moneda por otra. La discusión podría centrarse más bien en cómo regular y facilitar la circulación de ambas, así como en el papel que la banca y las plataformas financieras tendrían en ese posible escenario.
Con información: Contrapunto







