En una reciente alocución pública, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se refirió al regreso al país de la dirigente opositora María Corina Machado. Lejos de centrarse en la logística de su entrada al territorio nacional, Rodríguez restó importancia a los detalles del trayecto, calificando el asunto como algo «indiferente» para el Ejecutivo.
Durante sus declaraciones, la mandataria cuestionó la puesta en escena mediática que rodeó el arribo de Machado. «Podía evitarse el show, pero si lo hicieron de esa manera, algún objetivo buscarán», señaló, sugiriendo que detrás de las formas del retorno podrían existir intenciones políticas específicas que, a su juicio, no alteran la dinámica interna del país.
No obstante, el mensaje central de la presidenta giró en torno a la estabilidad institucional y la convivencia política. Rodríguez expresó su deseo de que el diálogo nacional se mantenga como el eje rector para la participación de todos los sectores. «Espero que el diálogo siga siendo un espacio para la participación política», enfatizó, reiterando su postura de que el futuro de la nación no depende de figuras individuales. «Este país es mucho más grande que cualquier persona, o que dos o que tres personas», sentenció.
Al ser consultada sobre las críticas internacionales respecto a la situación de los derechos civiles, Rodríguez fue enfática al negar la existencia de una persecución sistemática en Venezuela. Según la vicepresidenta, las instituciones funcionan bajo el marco de la legalidad vigente y el objetivo del Gobierno es consolidar un modelo de país basado en la institucionalidad.
«Es la nueva Venezuela que yo aspiro y es la nueva Venezuela por la que trabajo», concluyó Rodríguez, proyectando una visión de país donde, a pesar de las marcadas diferencias ideológicas, el cauce democrático y el intercambio de ideas se mantengan como las vías principales para dirimir las controversias políticas.
Imagen cortesía de VTV







