La Asociación Civil de Desarrollo Institucional (ACIDE) y el Sistema de las Naciones Unidas (SNU) en Venezuela firmaron una Declaración de Intención de Colaboración orientada a avanzar en la consolidación de la Red Empresarial para la Gestión de Crisis, la Recuperación y la Resiliencia en el país. Esta iniciativa busca articular las capacidades y fortalezas del sector privado para respaldar las labores de respuesta y recuperación tras el doblete sísmico registrado el pasado 24 de junio de 2026, al tiempo que promueve una mayor preparación y fortaleza ante eventuales emergencias en el futuro.
La propuesta surge frente a la necesidad de establecer un mecanismo estructurado y permanente que encauce las contribuciones empresariales hacia las prioridades prioritarias detectadas por las comunidades, las autoridades y los organismos humanitarios y de desarrollo. A través de este esquema, se busca movilizar y coordinar recursos logísticos, tecnológicos, de infraestructura y de talento humano, alineándolos con las estrategias de respuesta inmediata, recuperación temprana, reactivación económica y reconstrucción resiliente de las áreas afectadas.
El acto de firma tuvo lugar en los espacios de la Universidad Metropolitana y contó con la presencia de Eugenio Mendoza, presidente de la Junta Directiva de ACIDE; Álvaro Rodríguez, Coordinador Residente a.i. y Coordinador Humanitario de las Naciones Unidas en Venezuela; Luis Francisco Thais, representante residente del PNUD; Vanessa May, jefa de Oficina de OCHA en el país; Felipe Capozzolo, presidente de Fedecámaras; así como diversos voceros de organizaciones gremiales y entidades aliadas.
Durante su intervención, Eugenio Mendoza enfatizó el valor técnico, las metodologías y los estándares de transparencia que aporta el Sistema de Naciones Unidas para estructurar el trabajo del empresariado. Señaló que esta arquitectura organizativa otorga al sector privado la gobernanza y la credibilidad indispensables para potenciar la captación, gestión y canalización eficiente de recursos orientados a la reconstrucción nacional, destacando además la responsabilidad ética del empresariado organizado para transformar la adversidad en un testimonio de capacidad, dignidad y compromiso social.
El establecimiento de esta red representa el resultado de un proceso de construcción colectiva desarrollado mediante jornadas de trabajo conjuntas con más de 25 organizaciones empresariales, gremiales y de la sociedad civil. Dichos encuentros permitieron consolidar acuerdos fundamentales en materia de gobernanza, alianzas estratégicas y esquemas de movilización de fondos para dar vida a una red de alcance nacional liderada por el sector privado venezolano.







