Un grupo de legisladores del Senado de Estados Unidos elevó una solicitud formal de rendición de cuentas al Gobierno estadounidense sobre los fondos generados por la comercialización del petróleo venezolano. Mediante una misiva remitida al secretario del Tesoro, Scott Bessent, y al secretario de Estado, Marco Rubio, los congresistas criticaron la opacidad en la administración de estas cuentas bancarias y cuestionaron la ausencia de controles claros para prevenir irregularidades financieras como la corrupción o el blanqueo de capitales.
La comunicación, firmada por los senadores Elizabeth Warren, Ron Wyden y Sheldon Whitehouse, advierte que las instancias ejecutivas han omitido la entrega de informes clave sobre el manejo financiero de estos activos. «los departamentos del Tesoro y de Estado aún no han proporcionado información fundamental sobre la gestión, por parte de EE. UU., de los ingresos procedentes de los recursos naturales de Venezuela», denunciaron los parlamentarios en el texto, al cual tuvo acceso la agencia EFE.
Desde que se activaron los mecanismos de comercialización, la administración estadounidense ha evitado divulgar datos pormenorizados sobre los saldos acumulados en las depósitos bancarios o los montos precisos transferidos al Ejecutivo venezolano. Pese a este hermetismo oficial, reportes del sector señalan que al menos 500 millones de dólares ya han sido remitidos a la gestión de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, utilizando la intermediación financiera del Gobierno de Catar.
En la carta dirigida a los altos funcionarios de la administración Trump, los legisladores enfatizaron su inquietud ante el hecho de que las auditorías correspondientes no hayan sido puestas a disposición del público. A juicio de los senadores, la falta de supervisión en los convenios petroleros abre la puerta a dinámicas de opacidad dentro del propio Gobierno de EE. UU., favoreciendo la asignación o canalización de recursos «a personas con conexiones políticas favorables».
De acuerdo con reportes publicados por Infobae a partir de despachos de agencias internacionales, el reclamo del Capitolio busca forzar la implementación de protocolos de fiscalización independientes sobre el flujo de capitales en las cuentas controladas. Los firmantes insistieron en que el manejo de recursos provenientes del patrimonio venezolano exige mecanismos de auditoría pública para garantizar que los fondos no sean desviados ni utilizados fuera de los marcos legales internacionales.
Fuente Infobae







