En un movimiento político sin precedentes que reconfigura el panorama diplomático de la región, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la presidenta (E) de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostuvieron este martes su primer encuentro oficial en Nueva York. La Casa Blanca confirmó la cita, la cual representa un acercamiento inédito entre Washington y Caracas tras años de severas tensiones bilaterales.
El encuentro tuvo lugar en el emblemático hotel Lotte New York Palace, en el marco de la recepción de bienvenida ofrecida por el mandatario estadounidense a los líderes internacionales congregados con motivo de la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
A la cita de alto nivel asistieron figuras clave del gabinete de ambos países. Por parte de la delegación estadounidense, acompañaron al presidente el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario del Tesoro, Scott Bessent; la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, y el subjefe de gabinete, Stephen Miller, lo que evidencia el peso estratégico y económico de la mesa de diálogo.
A diferencia de otros encuentros bilaterales sostenidos por el presidente Trump durante la jornada —como su reunión pública con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski—, las conversaciones con la mandataria venezolana se desarrollaron a puerta cerrada y bajo estricta reserva, sin acceso a los medios de comunicación.






