En un discurso firme pronunciado ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, defendió enérgicamente su reciente y controvertida visita a Caracas, donde sostuvo una reunión con su homóloga venezolana, Delcy Rodríguez. A pesar de que ambos países mantienen oficialmente sus relaciones diplomáticas suspendidas, el mandatario paraguayo sostuvo que su viaje no buscó otorgar respaldo político al gobierno venezolano, sino abrir canales concretos para impulsar la restitución de la democracia en esa nación.
«No fui a Venezuela a validar un régimen. Más bien, todo lo contrario. Amamos la democracia y el pueblo venezolano merece la democracia», afirmó Peña desde el podio internacional.
Durante su intervención, el jefe de Estado paraguayo enfatizó que la estabilidad del continente depende de la plena vigencia del Estado de Derecho y de la cooperación activa entre las naciones soberanas. «El sufrimiento del pueblo venezolano es también el sufrimiento del pueblo paraguayo, debe ser el sufrimiento de todos», aseveró con contundencia el presidente Santiago Peña ante el plenario de jefes de Estado y de Gobierno, apelando a la empatía y al compromiso ético de toda la región frente a la crisis humanitaria e institucional que atraviesa Venezuela.
En este sentido, sostuvo que la defensa intransigente de los principios democráticos no debe traducirse en apatía ni en aislamiento. Justificó la postura de su administración al señalar que Paraguay optó por una vía pragmática, orientada a generar acciones reales que permitan devolver la soberanía y el poder de decisión al pueblo venezolano.
Asimismo, Peña hizo un llamamiento directo a la autosuficiencia regional, enfatizando que América Latina no puede seguir esperando a que potencias externas, como Estados Unidos, resuelvan sus conflictos internos. Tomando como referencia el propio proceso histórico de Paraguay en su tránsito hacia la estabilidad democrática, el mandatario expresó su aspiración de ver un cambio profundo e independiente en el país caribeño.
«Quiero que Venezuela logre lo que Paraguay hizo: una transición verdadera… Unámonos para que Venezuela vuelva a unirse al mundo», concluyó Peña, instando a la comunidad internacional a sumar esfuerzos para lograr una verdadera integración global y el retorno de la institucionalidad en Venezuela.







