El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha roto su silencio ante la justicia respecto a la polémica por el ajuar de lujo hallado por la Policía en su despacho de la calle Ferraz. En un escrito presentado ante el magistrado de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, la defensa del exdirigente socialista sostiene que las piezas —tres juegos de rubíes, esmeraldas y zafiros montados en oro blanco y diamantes— fueron un regalo personal entregado por el rey de Arabia Saudí durante un viaje oficial en junio de 2007.
Según el documento, al que ha tenido acceso ABC, Zapatero asegura que aceptó el presente «por deferencia y como muestra de agradecimiento y respeto» hacia el monarca saudí en el Palacio de la Moncloa. El escrito subraya que el expresidente no tenía «conciencia de su valor material», razón por la cual las doce piezas permanecieron guardadas durante años, sin uso ni destino alguno, junto a otros objetos de carácter familiar y regalos de amigos.
El magistrado Calama había otorgado un plazo de tres días al exmandatario para aportar toda la documentación pertinente sobre este hallazgo, en el marco de la investigación que lo mantiene imputado por presuntos delitos de carácter fiscal y contrabando. Ante esta situación, la defensa ha optado por una postura de transparencia, sugiriendo al instructor que, de considerar insuficiente la explicación ofrecida, solicite una comisión rogatoria al Reino de Arabia Saudí para obtener una «confirmación oficial del regalo».
Como prueba de su voluntad de esclarecer los hechos, el escrito detalla que Zapatero ya ha intentado gestionar esta corroboración por su cuenta. El expresidente envió misivas al jefe de protocolo de la corte real saudí, a través de la embajada en Madrid, tanto en junio como en agosto de este año, con el objetivo de validar el origen diplomático del ajuar.
La resolución de este caso dependerá ahora de la valoración del juez instructor, quien deberá decidir si la explicación de la deferencia diplomática es suficiente para desestimar las acusaciones o si, por el contrario, el proceso judicial continuará su curso para determinar la naturaleza legal de la posesión de estas exclusivas piezas de joyería.
Con información de ABC







