En un emotivo y contundente discurso ante la Asamblea General de la ONU, el presidente iraní Masud Pezeshkian denunció la reciente acusación del mandatario estadounidense, quien catalogó a Irán como un estado terrorista. Pezeshkian, alzando la voz por su nación, enfatizó que Irán ha sido víctima del terrorismo, no su promotor.
La delegación de Estados Unidos, al inicio del discurso, decidió retirarse de la sala, un gesto que muchos interpretan como un intento de evadir las críticas que se avecinaban. Durante su intervención, Pezeshkian expuso cómo su país ha sido atacado en múltiples ocasiones, no solo militarmente, sino también a través de ataques a centros educativos y su infraestructura, lo que constituye una clara violación del derecho internacional.
“Nos hemos defendido con toda la fuerza posible”, afirmó el presidente iraní, resaltando que, a pesar de enfrentar adversidades y ataques con tecnología avanzada, Irán no se ha rendido ni se ha arrodillado ante sus agresores. Pezeshkian recordó que, a lo largo de los siglos, Irán no ha llevado a cabo agresiones contra otros países, lo que contrasta con el estigma de ser etiquetados como terroristas.
El presidente iraní también hizo hincapié en el sufrimiento de los niños en su país, víctimas inocentes de los conflictos que han asolado la región. Su discurso, cargado de emoción y firmeza, resonó entre los representantes de otros países, quienes observaron la situación con atención.







