En un contundente discurso pronunciado ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, lanzó una dura crítica contra las fuerzas reaccionarias globales y los líderes autoritarios que amenazan el orden internacional. En un mensaje con claros destinatarios velados hacia figuras como Donald Trump, Benjamin Netanyahu o Vladímir Putin, el mandatario español denunció el abandono de los principios fundacionales de la ONU y los compromisos de la Agenda 2030.
Sánchez arremetió contra quienes promueven una visión regresiva del mundo basada en la confrontación, rechazando «la absurda creencia de que el mundo es un juego de suma cero en el que la ganancia de unos implica necesariamente la pérdida de otros».
Durante su alocución en la sede de la ONU, el jefe del Ejecutivo español diseccionó lo que calificó como tres pilares del pensamiento reaccionario global: el egoísmo, la ignorancia y la crueldad. Sánchez reprochó con dureza «la ignorancia colosal y desvergonzada, que desprecia la ciencia y asume que hay países tan poderosos que pueden abusar del resto y no necesitan a nadie para prosperar», así como «una crueldad que ya ni se inmuta al ver las costillas de un niño hambriento o un hospital reducido a escombros».
Asimismo, el presidente del Gobierno reflexionó sobre la evolución del escenario geopolítico durante su mandato, advirtiendo sobre el avance de estas posturas en la esfera pública mundial.
«A lo largo de estos ocho años he visto a estas fuerzas reaccionarias –egoístas, ignorantes y crueles– crecer. He visto cómo se quitaban las caretas y se hacían con el poder en muchos lugares. Y desde allí, las he visto lanzar guerras ilegales y masacrar a civiles inocentes. Las he visto tratar a millones de seres humanos como si fueran ganado y retirar su ayuda a quienes más sufren la pobreza y la enfermedad. Las he visto contaminar la atmósfera y el océano como si fueran de su propiedad. Y conspirar para destruir esta organización y todo lo que ella representa», afirmó el mandatario español.
Sánchez concluyó su intervención reconociendo que presenciar el deterioro de la cooperación internacional ha transformado de forma profunda su visión del escenario mundial, aunque ratificó que mantiene la esperanza en la capacidad de la comunidad internacional para defender la diplomacia, los derechos humanos y las libertades globales.







