La Fiscalía de Estados Unidos presentó formalmente ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York su objeción a la solicitud de libertad provisional interpuesta por la defensa de Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro. El Ministerio Público estadounidense argumentó que no existen garantías suficientes para descartar el riesgo de fuga ni para mitigar el peligro que la procesada representaría para la comunidad.
Según detalló el abogado Nizar El Fakih, los fiscales federales sostienen que las medidas cautelares propuestas por la representación legal de Flores resultan insuficientes para asegurar su comparecencia ante el tribunal mientras avanza la causa en su contra.
Los abogados defensores de Flores habían solicitado al tribunal el traslado de la acusada a una residencia privada en la ciudad de Nueva York para cumplir arresto domiciliario. Como parte del plan de custodia, la propuesta contemplaba seguridad armada las 24 horas, un dispositivo electrónico de localización geográfica, severas restricciones para las visitas y la intervención de sus comunicaciones telefónicas, cuyos costos serian asumidos en su totalidad por la propia procesada.
Adicionalmente, la defensa argumentó que Flores requiere atención médica especializada para tratar una condición cardíaca preexistente. Según sus abogados, desde su detención ha manifestado episodios de dolor en el pecho, arritmias, dificultades respiratorias y una pérdida de peso considerable. Sin embargo, la Fiscalía rechazó estas afirmaciones y aseguró ante el juez que la acusada ha recibido los cuidados médicos pertinentes, sosteniendo que la Oficina Federal de Prisiones cuenta con la capacidad técnica e infraestructura necesaria para atender su cuadro de salud.
Cilia Flores y Nicolás Maduro fueron detenidos el pasado 3 de enero durante una operación ejecutada por fuerzas estadounidenses en Caracas, y posteriormente trasladados a la ciudad de Nueva York. Ambos se han declarado «no culpables» frente a los cargos de narcotráfico y narcoterrorismo presentados en su contra por la justicia de ese país.
El proceso entrará ahora en una fase de réplica por parte de la defensa antes de ser debatido de manera presencial. El juez federal Alvin K. Hellerstein escuchará los argumentos de ambas partes durante la audiencia sobre la libertad provisional, fijada para el próximo 8 de octubre en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York.
La decisión final sobre si Flores esperará el proceso bajo custodia domiciliaria o si permanecerá en prisión preventiva recaerá exclusivamente en el juez encargado del caso, previo al inicio del juicio formal, cuyo comienzo está programado para el 1 de junio de 2027.







