El óvalo de La Rinconada fue testigo de una gesta memorable este domingo. En un cierre de infarto que quedará grabado en la memoria de los aficionados al turf, el purasangre Gran Yaco se alzó con la victoria en la edición número 80 del Gran Premio Clásico Internacional Simón Bolívar (G1), la prueba reina de la hípica nacional.
El ejemplar, propiedad del estelar grandeliga retirado Víctor Martínez y bajo el entrenamiento de Noel Kucich, logró superar la adversidad tras un segundo lugar en la edición de 2025. Esta vez, bajo una conducción magistral del jinete Yoelbis González, Gran Yaco demostró una capacidad de recuperación asombrosa al ejecutar un remate fulgurante en los últimos 200 metros de la competencia, asegurando así el triunfo para el Victory’s Ranch.

La carrera, que formó parte de una intensa jornada de 13 competencias en la reunión número 43 de la temporada, se disputó sobre una distancia de 2.400 metros con una bolsa de 500.000 dólares en premios. Desde el inicio, la prueba se presentó sumamente disputada, con hasta cinco ejemplares intercambiando el liderato, lo que mantuvo la expectativa al máximo hasta el último tramo.
El desarrollo de la carrera fue técnico y exigente. Los parciales marcaron un ritmo constante: los primeros 400 metros se cubrieron en 25,2; la media milla en 48,1; los 1.200 metros en 72,1; la milla en 98,1; y los dos kilómetros en 106 segundos exactos. Finalmente, el hijo de *Citi of Life* detuvo el cronómetro oficial en 152,4, consolidando su nombre en la historia de esta prestigiosa carrera.
Para Víctor Martínez, este triunfo representa un hito personal en su faceta como propietario, viendo cómo el esfuerzo de su equipo y la calidad del ejemplar rinden frutos en la cita más importante del calendario hípico venezolano. Tras la emocionante carrera, el ambiente en La Rinconada fue de celebración total, marcando un cierre de jornada épico para el turf nacional.







