Banesco Banco Universal, la emblemática institución bancaria de capital 100 % venezolano, ha marcado un hito en su historia al revelar este 7 de octubre una renovada identidad visual. El anuncio, realizado en un evento que conectó a los equipos de Venezuela con sus plazas internacionales en Panamá, República Dominicana, Estados Unidos y Puerto Rico, no solo simboliza un cambio estético, sino una declaración de principios sobre el camino que la entidad emprenderá en los años venideros.
La nueva imagen, presentada ante colaboradores, clientes y medios de comunicación, logra un equilibrio complejo: simplifica sus formas para adaptarse a la era digital, manteniendo al mismo tiempo los símbolos que han cimentado la confianza de sus usuarios durante 35 años.
Juan Carlos Escotet Rodríguez, fundador de Banesco, quien lideró la presentación, destacó que este cambio responde a una «evolución natural». Según el directivo, la nueva identidad refleja el crecimiento y la consolidación de la marca, sin perder de vista los vínculos humanos que han definido su trayectoria. «Esta imagen representa todo lo que Banesco ha construido y todo aquello que sigue impulsando», afirmó Escotet durante su reaparición pública en el país.
El rediseño gráfico es profundo. Las tres esferas tradicionales de la marca se han transformado en elipses inclinadas, un gesto visual que proyecta dinamismo, crecimiento y una clara orientación hacia el futuro. Este cambio se complementa con una tipografía hecha a la medida, donde cada letra ha sido retocada a mano para armonizar con las curvas del nuevo símbolo, otorgando a la marca una apariencia más ligera y moderna.
Marco Tulio Ortega Vargas, presidente de la Junta Directiva de Banesco Banco Universal, subrayó que este refrescamiento es una respuesta a la escucha activa de sus clientes. «Anticiparnos a las necesidades del mercado, con soluciones tecnológicas y avances en la transformación digital, es también una lectura que nos ofrece esta imagen renovada», explicó.
Para el grupo financiero, este paso es, en esencia, un voto de confianza en el porvenir. Como señaló Escotet al cerrar su intervención, el cambio es una apuesta por el país: «Creemos que hay un futuro lleno de esperanza y eso naturalmente queremos acompañarlo».
Con esta nueva piel, Banesco se prepara para los próximos capítulos de su historia, reafirmando que, aunque la tecnología y las formas cambien, el compromiso con quienes han confiado en ellos durante más de tres décadas permanece intacto.







