Las fuerzas del orden de la Homeland Security Task Force concretaron el arresto de Álvaro Pulido Vargas, quien enfrenta dos acusaciones federales separadas en tribunales estadounidenses correspondientes a los años 2019 y 2021.
Las autoridades federales imputan a Pulido Vargas por presuntos esquemas de lavado de dinero venezolano y sobornos por miles de millones de dólares vinculados al gobierno de Nicolás Maduro.
De acuerdo con el informe oficial, el acusado incurrió en el desvío y corrupción de programas gubernamentales destinados a proveer alimentos, medicinas y viviendas al pueblo venezolano, utilizándolos para su enriquecimiento personal mediante la explotación del sistema financiero de los Estados Unidos.
Tras la captura de Pulido Vargas —quien previamente se encontraba detenido en Venezuela—, el Departamento de Justicia emitió una contundente advertencia a través de sus canales oficiales:
«Ninguna cantidad de tiempo o distancia detendrá al Departamento de Justicia de trabajar con nuestras fuerzas del orden federales y socios internacionales para perseguir a estos criminales y llevarlos ante la justicia en un tribunal estadounidense».







