Estados Unidos amplió la acusación formal contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, e incluyó nuevos cargos por violaciones a los derechos humanos y torturas, incluyendo también a su esposa, Cilia Flores.
La justicia estadounidense presentó un pliego acusatorio actualizado (superseding indictment) en el que imputa formalmente al mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y a la primera dama, Cilia Flores, por conspiración para cometer actos de tortura y violaciones sistemáticas a los derechos humanos.
Esta acción judicial eleva la presión de Washington sobre el Ejecutivo venezolano, sumando estas graves alegaciones a las acusaciones de narcoterrorismo y corrupción que ya pesaban sobre Maduro desde marzo de 2020.
Sobre la actualización de esta causa, el fiscal estadounidense Jamie McDonald, de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, destacó el trabajo conjunto de las autoridades federales e internacionales:
“Este caso es el resultado de una increíble cooperación entre agencias de aplicación de la ley, y demuestra que nosotros y nuestros socios en la aplicación de la ley haremos esfuerzos excepcionales para investigar y procesar abusos a los derechos humanos, narco-terrorismo y tráfico de narcóticos en todo el mundo.”







