El diputado a la Asamblea Nacional y vocero del oficialismo, Jorge Arreaza, reconoció públicamente que se han registrado distorsiones y abusos en la ejecución de la Ley contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia. Durante una intervención radial en Venezuela, el parlamentario admitió que el instrumento legal ha sido utilizado en ocasiones de forma desviada y planteó la necesidad de reorientar su espíritu hacia la reconciliación nacional.
«Se aplicó de manera errática». En la entrevista, Arreaza explicó que en diversos casos la normativa fue aplicada desproporcionadamente por las autoridades, llegando a procesar a ciudadanos por el simple contenido de mensajería privada o revisiones arbitrarias en puntos de control vial.
«Ha habido casos donde, hay que reconocerlo, se aplicó de manera errática. Una persona, solo por tener un mensaje o algo en un teléfono, resultaba procesada», señaló el diputado.
Aunque defendió la creación original de la ley al sostener que buscaba prevenir hechos de violencia e incitación al enfrentamiento entre venezolanos, enfatizó que es imprescindible revisar y reglamentar su uso para evitar arbitrariedades que vulneren los derechos de la ciudadanía.
Arreaza subrayó que la finalidad de la legislación no debe ser la persecución ni el castigo desmedido, sino servir como un puente para la pacificación y el entendimiento político.
El parlamentario mencionó además que actualmente se viene avanzando en la evaluación de expedientes para revisar situaciones en las que la ley pudo haber derivado en detenciones injustas o desproporcionadas.
Asimismo, insistió en que la coyuntura del país requiere priorizar dinámicas de tolerancia que faciliten el reencuentro entre los distintos sectores de la sociedad venezolana, dejando de lado el uso represivo o sesgado de la norma.
El debate sobre la aplicación y el impacto real de la Ley Contra el Odio vuelve a posicionarse en la agenda pública nacional, abriendo discusiones sobre las reformas necesarias para garantizar el debido proceso y proteger la libertad de expresión en el país.






