El secretario de Estado estadounidense subraya que la negociación es la única ruta pacífica y viable para alcanzar una solución institucional en el país sudamericano.
En una conferencia telefónica sostenida este lunes con diversos medios de comunicación, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, envió un mensaje contundente sobre la situación política en Venezuela. El alto funcionario enfatizó que, si bien la movilización ciudadana es un derecho, la vía hacia una transición democrática real no se consolidará exclusivamente a través de las protestas en las calles.
“No van a conseguir una democracia simplemente mediante protestas callejeras. Si alguien intenta descarrilar ese proceso, le está haciendo un enorme daño a Venezuela”, sentenció Rubio, refiriéndose a la fragilidad del actual escenario político.
Para Washington, la prioridad es mantener a flote las conversaciones que actualmente se desarrollan entre el gobierno venezolano y diversos sectores de la oposición. Según Rubio, estas negociaciones representan la única vía pacífica capaz de ofrecer resultados tangibles y duraderos para la nación.
El secretario de Estado destacó que el proceso ha comenzado a arrojar señales de avance, especialmente en lo que respecta a la reestructuración de los poderes públicos. Rubio señaló que se está trabajando en la creación de un nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y en la conformación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE), ambos objetivos proyectados para concretarse antes de que finalice el presente año.
El funcionario estadounidense se mostró optimista respecto a la dirección que están tomando los encuentros, aunque reconoció la complejidad del panorama. “Creo que estamos haciendo un progreso real en ese sentido”, afirmó, instando a los actores políticos a mantener el compromiso con la mesa de negociación.
La postura de Rubio refuerza la estrategia diplomática de Estados Unidos, que busca evitar el colapso del diálogo ante la presión social y las tensiones políticas internas, apostando por una salida institucional que permita devolver la estabilidad democrática a Venezuela.







