La Sociedad Venezolana de Ingenieros Agrónomos y Afines (SVIAA) ha emitido una alerta epidemiológico-agrícola a escala nacional debido a la intensa ola de calor y la severa sequía derivadas del súper fenómeno climatológico El Niño.
El presidente de la organización, Saúl Elías López, advirtió que la drástica disminución en los volúmenes de agua disponibles para riego pone en peligro inminente la producción del ciclo norte-verano. Entre los rubros agrícolas más amenazados se encuentran el arroz, frijol, ajonjolí y girasol.
«Esta ola de calor extrema, la más dura en años, obliga a los productores a replantear las labores del campo para prevenir pérdidas económicas drásticas», enfatizó López.
Como respuesta de contingencia, la SVIAA anunció la activación de una guía técnica e informativa alojada en la aplicación Crediagro. Esta herramienta busca brindar soluciones directas a agricultores, ganaderos y avicultores frente al impacto ambiental.
Crediagro forma parte del ecosistema Agroo Educa, reconocido por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) —organismo de la OEA— como una de las aplicaciones agroalimentarias más innovadoras de América Latina y el Caribe.
A través de esta plataforma digital, los productores del sector primario tienen la posibilidad de consultar estrategias climáticas y guías de manejo adaptadas a escenarios de sequía. Asimismo, la herramienta facilita la gestión directa de financiamiento y créditos agrícolas. También permite la adquisición de maquinaria, tractores y fertilizantes mediante tiendas especializadas integradas.
Ante el aumento inusual de las temperaturas y la escasez de precipitaciones, el presidente de la SVIAA instó a los trabajadores del campo a adoptar prácticas inmediatas de agricultura de conservación para proteger sus cultivos.
Como primer paso, recomienda realizar una evaluación previa del terreno para analizar minuciosamente la humedad del suelo y revisar el historial pluviométrico de la región antes de iniciar la siembra o aplicar fertilizantes.
Para conservar la humedad y reducir la evaporación en el suelo, aconseja implementar el uso de rastrojos, incorporar coberturas vegetales y recurrir a la técnica de mínima labranza. De igual manera, resalta la importancia de mantener un control estricto de malezas para evitar la competencia por el agua disponible.
Fuente: Dick Elías Torres (CNP 4691).







