El parque automotor que circula actualmente en Venezuela alcanza aproximadamente los 3,5 millones de vehículos, con una antigüedad promedio que roza los 22 años, según reveló Eduardo Cáceres, presidente ejecutivo de la Cámara Automotriz de Venezuela (CAVENEZ). A pesar del prolongado envejecimiento de la flota nacional, la organización —que reúne a 20 reconocidas marcas del sector— reporta un balance alentador tras consolidar un crecimiento continuo en sus ventas desde el año 2023. Durante una entrevista concedida a Globovisión, el líder gremial valoró este comportamiento comercial de forma muy positiva, subrayando que la progresiva colocación de unidades en el mercado local actúa como un dinamizador clave para la economía general del país.
No obstante, la colocación de automóviles cero kilómetros enfrenta el desafío del precio final que paga el consumidor, el cual está determinado por una compleja cadena de costos impositivos y logísticos. Cáceres puntualizó que en el valor de venta inciden directamente los gastos de importación, las tarifas portuarias y los tributos municipales, sumados al Impuesto al Valor Agregado (IVA) y a los aranceles aduaneros, que varían entre un 20% y un 40% de acuerdo con el cilindraje del motor. Esta acumulación de cargas tributarias se traduce en un margen elevado que condiciona el acceso continuo a unidades totalmente nuevas por parte de la población.
Frente a esta coyuntura, la directiva de CAVENEZ plantea entablar mesas de trabajo con las autoridades del Estado venezolano para revisar la estructura de costos vigente y explorar mecanismos viables que alivien la presión fiscal sobre el sector. El vocero institucional enfatizó que la prioridad de la cámara es diseñar soluciones conjuntas que permitan disminuir de manera gradual el costo de comercialización de los vehículos, facilitando así la renovación del parque automotor e impulsando el acceso a unidades más modernas y eficientes en el territorio nacional.






