En el marco de su participación en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, presentó una propuesta integral destinada a frenar el avance del crimen organizado, haciendo un llamado a la cooperación internacional frente a estructuras delictivas que, según advirtió, ya actúan de manera globalizada.
El mandatario ecuatoriano estructuró su estrategia en tres componentes clave, enfocados en desarticular la operatividad financiera y operativa de las bandas criminales. Como eje central, Noboa propuso un rastreo riguroso de los flujos de activos utilizados por las mafias del narcotráfico. «Si el dinero es el combustible de estas redes, cortemos por donde circula», sentenció el jefe de Estado, enfatizando la necesidad de asfixiar económicamente a estas organizaciones.
El segundo pilar de su plan contempla la implementación de un intercambio de información permanente y fluido entre las fiscalías e instituciones de justicia de diferentes países. Finalmente, Noboa instó a que, bajo la iniciativa «ONU 80», se establezca la lucha contra el crimen organizado como una prioridad absoluta dentro de los conflictos globales.
Durante su intervención, el presidente subrayó la urgencia de cambiar el paradigma de seguridad internacional. «Los criminales ya globalizaron su cooperación, comparten rutas, finanzas y tecnologías», argumentó Noboa, reiterando que la lucha contra el crimen organizado no puede ser una responsabilidad exclusiva de un solo Estado, sino un esfuerzo conjunto que exige una respuesta coordinada a escala mundial.
Tras concluir su discurso en la Asamblea General, la agenda del mandatario ecuatoriano continúa con encuentros de alto nivel. Se tiene previsto que Daniel Noboa sostenga reuniones bilaterales con el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, y con el presidente de Bolivia, Luis Arce, para profundizar en temas de interés común y cooperación regional.







