El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se pronunció respecto a los cuestionamientos formulados por la líder opositora venezolana, María Corina Machado, sobre el acuerdo petrolero suscrito recientemente y la vinculación del empresario Alejandro Betancourt en el sector energético.
Rubio restó tensión a los comentarios de la dirigente opositora y defendió las garantías legales que respaldan el convenio energético, desligando la controversia empresarial de la agenda política por la democracia en Venezuela.
«En cuanto a sus críticas al acuerdo, me parece bien. Es su opinión. Y, en definitiva, este es un contrato que consideramos muy sólido. En última instancia, es un acuerdo que tendrá que cumplir con todas las leyes estadounidenses sobre lavado de dinero y corrupción, así como con los tribunales de EE. UU. y demás. Por lo tanto, creemos que es un acuerdo muy sólido. Ella no tiene por qué estar de acuerdo ni gustarle, pero creo que eso es independiente del tema de las elecciones y la democracia», declaró el jefe de la diplomacia estadounidense.
La administración estadounidense desvinculó las operaciones comerciales petroleras de los esfuerzos y negociaciones para avanzar hacia un proceso democrático y electoral en Venezuela.







