Tras el devastador terremoto de magnitud 7.7 que sacudió este viernes a Panamá, dejando un saldo doloroso de pérdidas humanas y una estela de destrucción en diversas comunidades, las muestras de apoyo internacional no se han hecho esperar. La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) ha emitido un sentido mensaje dirigido a la nación panameña, expresando su profunda consternación y cercanía espiritual ante la catástrofe.
En un comunicado oficial, la jerarquía eclesiástica venezolana manifestó su solidaridad fraterna con el pueblo panameño, haciendo énfasis en el sufrimiento de las familias que han perdido a sus seres queridos y de aquellos que hoy se encuentran en una situación de vulnerabilidad tras perder sus hogares y pertenencias.

«Compartimos el dolor de quienes hoy lloran a sus seres queridos y acompañamos espiritualmente a quienes han resultado heridos», reza el texto, destacando el reconocimiento a la labor heroica de los equipos de rescate, voluntarios y la Iglesia local, quienes trabajan incansablemente en las zonas afectadas.
El mensaje, firmado con profundo afecto en Cristo, invoca la protección de Santa María la Antigua, patrona de Panamá, pidiendo que su manto cubra a todo el país. La Conferencia Episcopal Venezolana ha hecho un llamado a la fortaleza y a la resiliencia, asegurando que el pueblo panameño no está solo en este trance crítico, pues cuenta con la comunión en la fe y la oración constante de sus hermanos venezolanos.
Esta misiva, enviada a los obispos de Panamá, refuerza los lazos de hermandad entre ambas naciones, subrayando la importancia de la unidad y la solidaridad como pilares fundamentales para emprender el camino de la recuperación nacional frente a la adversidad.
Con información: Nota de Prensa CEV






