En un gesto cargado de profunda devoción y esperanza, la presidenta encargada, Elsy Rodríguez, dirigió una misiva el pasado 11 de octubre a Su Santidad el Papa León XIV, con el propósito de elevar ante la Santa Sede el anhelo ferviente del pueblo venezolano: la canonización de la Madre María de San José.
En el texto, Rodríguez resalta el deseo de la nación de ver a esta figura ejemplar unirse al santoral, junto a otros pilares de la fe venezolana como San José Gregorio Hernández y Santa Carmen Rendiles, quienes fueron canonizados por el Sumo Pontífice el 19 de octubre de 2025. Este llamado no es solo un deseo popular, sino un respaldo firme a la labor incansable que ha llevado a cabo la Iglesia venezolana y, muy especialmente, las Hermanas Agustinas Recoletas, congregación de la cual la Madre María fue cofundadora y su primera Superiora General.

La misiva también fue el espacio propicio para reafirmar el compromiso de Venezuela con otra causa de gran relevancia espiritual: la beatificación de monseñor Salvador Montes de Oca.

Monseñor Montes de Oca, quien es reconocido como Siervo de Dios desde el año 2016, representa un testimonio histórico de valentía y defensa de la dignidad humana. Su vida estuvo marcada por el sacrificio, tras ser desterrado en 1929 por su firme oposición a la dictadura de Juan Vicente Gómez. Finalmente, su camino terrenal concluyó en el martirio el 6 de septiembre de 1944, al ser ejecutado en Italia por miembros de las SS nazis.
Con este mensaje, el Estado venezolano no solo busca el reconocimiento de sus figuras religiosas, sino que también enaltece la memoria de quienes, con su vida y obra, dejaron una huella imborrable en la historia y en el corazón de los fieles.







