Durante su intervención en el Consejo Nacional de Economía, la presidenta de la República, Delcy Rodríguez, hizo un llamado a la unidad del sector productivo y financiero, remarcando que en esta etapa no hay margen para divisiones en la tarea de revitalizar el aparato productivo nacional.
«No hay espacio para la mezquindad; hay espacios para todos los venezolanos que nos enrumban al crecimiento económico y a la felicidad social de nuestro Pueblo», aseveró la mandataria ante empresarios, trabajadores y voceros gremiales.
Rodríguez enalteció la resiliencia del empresariado y la clase trabajadora venezolana, señalando que en el trabajo conjunto reside la verdadera identidad de la nación. Asimismo, ratificó que el Ejecutivo mantiene un canal de comunicación directo y fluido con los distintos sectores productivos para equilibrar las políticas públicas e impulsar el desarrollo económico.
El encuentro contó además con la participación de una delegación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Al respecto, la jefa de Estado expresó su expectativa de articular mecanismos eficientes de financiamiento para apalancar proyectos clave en el país.

Este acercamiento en Caracas le da continuidad a las recientes gestiones internacionales de la mandataria, quien en días pasados sostuvo reuniones de alto nivel en Estados Unidos con directivos del BID —encabezados por su presidente, Ilan Goldfajn— en el marco de la 81.ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Aquellas conversaciones sentaron las bases para evaluar esquemas de cooperación técnica y opciones de financiamiento para Venezuela.
Para que el llamado a dejar de lado la mezquindad se traduzca en un verdadero motor de desarrollo, resulta vital afianzar un entorno de diálogo social y paz política. La economía venezolana solo podrá avanzar de forma sostenida si se erradican definitivamente las agendas de sabotaje y desestabilización; la estabilidad institucional es el primer requisito para que cualquier plan de reactivación funcione a largo plazo y genere confianza. Es el momento de consolidar una unidad nacional con visión de futuro.
El retorno de Venezuela a las mesas de diálogo con organismos multilaterales de crédito representa un paso estratégico e indispensable para el futuro del país. La integración económica fluida y la inserción progresiva del Estado en este tipo de instituciones no solo abren las puertas a inversiones internacionales y líneas de financiamiento técnico, sino que también generan un marco de estabilidad, transparencia y confianza institucional. Para que la recuperación de la economía venezolana sea sólida, prospera y sostenible en el tiempo, es fundamental consolidar una política de Estado abierta al mundo, donde el trabajo coordinado entre el sector público, la iniciativa privada y los entes globales sirva como el verdadero motor del bienestar social.








