ExxonMobil Holdings Corp. mantuvo esta semana conversaciones con el gobierno de Venezuela sobre su reingreso al país, según informó Bloomberg. El gigante petrolero con sede en Texas explora la posibilidad de seguir a sus rivales estadounidenses de vuelta a la nación que alberga las mayores reservas del mundo. El hipotético regreso de ExxonMobil supondría un paso clave dentro del esfuerzo impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para reactivar el sector petrolero venezolano.
La eventual vuelta de la supergigante aportaría un capital y conocimientos técnicos significativos para reconstruir una infraestructura nacional fuertemente deteriorada. Asimismo, la participación de una firma de su magnitud transmitiría una mayor confianza en el clima de inversión y en la estabilidad institucional de la nación sudamericana. Consultada al respecto por los medios, la compañía prefirió no profundizar sobre estos avances y un portavoz de ExxonMobil se negó a hacer comentarios.
Las discusiones entre ExxonMobil y las autoridades en Caracas se producen en un momento en que la Administración Trump presiona enérgicamente para que las empresas estadounidenses alcancen acuerdos acelerados con Venezuela y reactiven la producción. En este mismo contexto, Continental Resources Inc. —la productora de capital privado controlada por el multimillonario Harold Hamm— anunció este miércoles un acuerdo formal para entrar al país, sumándose a los pactos anunciados en semanas recientes por Chevron Corp., la italiana Eni SpA y otras corporaciones.
El inicio de estas conversaciones resalta tras las posturas expresadas previamente por la cúpula directiva de la petrolera de Texas. Cabe recordar que el CEO de ExxonMobil, Darren Woods, calificó el pasado mes de enero a Venezuela como un país «no apto para la inversión», un comentario que generó en su momento el disgusto de Trump. Sin embargo, Woods añadió en esa misma intervención que el territorio venezolano poseía el potencial de crear las condiciones adecuadas para la llegada de capitales con la debida ayuda de Washington.
A pesar de las reservas del equipo corporativo por ofrecer detalles oficiales sobre la agenda de esta semana, el acercamiento marca un punto de inflexión estratégico en el mercado energético regional. La convergencia entre el respaldo diplomático estadounidense y el interés de los actores privados confirma un nuevo capítulo para la industria petrolera local, donde los mayores actores globales buscan posicionarse en la reestructuración del sector.







