La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos de Ecuador (SNGR) emitió una alerta roja generalizada tras confirmar que las intensas precipitaciones asociadas al fenómeno climático El Niño han causado la muerte de siete personas, dejado tres heridos y afectado a más de 39 mil ciudadanos a lo largo del territorio nacional. Ante la gravedad de los daños registrados en múltiples provincias, las autoridades estatales coordinan acciones de emergencia y despliegan asistencia técnica para brindar una respuesta inmediata en las zonas siniestradas.
El reporte oficial señala que la emergencia se ha agudizado por el desbordamiento de al menos 14 ríos en todo el país. La mayor concentración de riadas se ubica en la provincia de Guayas, aunque también se registran crecidas de consideración en El Oro, Manabí, Santa Elena, Zamora-Chinchipe y en las islas Galápagos. El balance del organismo contabiliza un total de 937 eventos adversos provocados por las lluvias en el período comprendido entre el 29 de agosto y el 30 de octubre, consistentes principalmente en inundaciones, deslizamientos de tierra y fuertes vendavales que han golpeado con especial dureza a Esmeraldas, Los Ríos, Azuay y Bolívar.
Este impacto responde a las alteraciones meteorológicas provocadas por El Niño, un fenómeno climático de origen natural caracterizado por el incremento anómalo de las temperaturas en la superficie del océano Pacífico ecuatorial central y oriental. Su manifestación ocurre cuando los vientos alisios pierden fuerza, lo que ocasiona un calentamiento anormal de las aguas superficiales y altera los patrones térmicos y de precipitación a miles de kilómetros de distancia, desatando eventos meteorológicos extremos como los que actualmente atraviesa la nación ecuatoriana.







